"Yo sé que el secreto existe. Lo he experimentado siete u ocho veces en mi vida, en Medea, Yerma, y recientemente con Maquillaje, un monólogo japones trabajado de una manera singular bajo la dirección de un japones. Yo no domino el secreto, no puedo convocarlo voluntariamente. Es indecible, no tiene nada que ver con la inspiración o el talento, es como una visita inesperada que me deja infeliz, con el sentimiento de crecer dolorosamente. Creo saber todo sobre mi misma y el teatro, pero cuando el secreto me toca, no comprendo y no se explicar. Los límites habituales son abolidos repentinamente, y puertas inauditas se abren. Es algo que se sitúa mas allá de mi inteligencia, de mi técnica y de mi conocimiento. En general, todo el mundo percibe el fenómeno cuando se produce... La conexión con el público es más fuerte que nunca. Una atmósfera extraña me envuelve, y es a veces inquietante para los otros actores."

                          NURIA ESPERT                               "El secreto del actor…"